RSS

Geografía de España (2): El Clima.

1. El tiempo atmosférico y el clima: elementos y factores.

Si entendemos por tiempo atmosférico el estado de la atmósfera en un lugar y en un momento determinados, el clima de ese lugar sería la sucesión normal o habitual de distintos tipos de tiempo atmosférico a lo largo del año, es decir, el estado medio de la atmósfera en ese lugar en cada época del año.

¿Y qué entendemos por “estado de la atmósfera”?  Pues no sería otra cosa que una combinación de los valores alcanzados, en un determinado lugar y de forma simultánea,  por los llamados elementos del clima: la presión, la temperatura y la humedad del aire.  Cuando dichos elementos alcanzan determinados valores, por sí solos o combinados unos con otros, pueden originar distintos fenómenos meteorológicos que completan el conjunto de elementos que definen el estado de la atmósfera y, por lo tanto, el “tiempo que hace”

Esquema de los elementos del clima y los fenómenos meteorológicos asociados a ellos

Como se dice al final del cuadro, existen muchos tipos de tiempo y para clasificarlos y/o nombrarlos, se suele utilizar el fenómeno meteorológico que se produce (lluvioso, ventoso, etc.) o la característica o el valor del aire más llamativo (frío, seco, estable, etc.)

Durante el año, determinados tipos de tiempo son más habituales (o “normales”) en unas estaciones que en otras, según cuáles sean los factores que actúan para que ello sea así.  Estos factores cabe reunirlos en dos grandes grupos:

  1. Los factores geográficos son aquellas condiciones, distintas de las atmosféricas, que influyen de forma permanente en los valores que  los elementos del clima puedan alcanzar en el aire sobre la superficie. Así, la latitud influye en la temperatura y en la distribución de las presiones en superficie a lo largo del año; la altitud influye en la temperatura y en la presión, que disminuyen a medida que ascendemos; la situación y la disposición y orientación del relieve determinan cuáles serán los vientos dominantes, las masas de aire que puedan afectar a un territorio y, por consiguiente, la humedad o aridez del mismo.  Por último, la lejanía o proximidad al mar (continentalidad) influyen sobre la amplitud térmica, es decir sobre la diferencia de temperaturas entre el mes más cálido y el mes más frío.
  2. Los factores termodinámicos son aquellos que se basan en la circulación y los movimientos del aire en la atmósfera, la cual tiene lugar a dos niveles: en altura (en el límite superior de la troposfera), donde discurre a gran velocidad la corriente en chorro o Jet Stream;  y en superficie, donde se localizan los Centros de Acción (áreas de la superficie con Altas o de Bajas presiones), las masas de aire (porciones de la atmósfera con valores térmicos e higrométicos comunes) y los frentes (bandas de separación de masas de aire distintas).

En última instancia, son estos últimos, los factores termodinámicos, los que determinan la frecuencia con la que los distintos tipos de tiempo aparecen en ciertas épocas del año y, por lo tanto, la sucesión normal de los mismos, que es la base del concepto de clima.

En la siguiente imagen podemos ver un esquema del desplazamiento de un frente que, además, nos permitirá entenderlo como el desplazamiento de la banda de contacto entre dos masas de aire distintas (cálida y fría), todo ello, a su vez, impulsado por corrientes de aire que circulan entre centros de acción de altas y bajas presiones.

Esquema de desplazamiento de frentes sobre la superficie.

Esquema de desplazamiento de frentes sobre la superficie.

2. La dinámica atmosférica y los “mapas del tiempo”.

Una vez comprendidos los elementos del clima y los factores que determinan sus valores medios y sus variaciones a lo largo del año sobre un territorio, habremos de explicar, aunque sea de forma sucinta, el funcionamiento del sistema de la llamada Circulación General Atmosférica. En el esquema inferior se presentan las corrientes y elementos básicos del movimiento del aire en la troposfera dentro del Hemisferio Norte, en el que encontramos algunos que son claves para entender los climas de la península, como el frente polar, las masas de aire cálido procedente del trópico y las de aire frío de origen polar, y el anticiclón subtropical (H) sobre los 30º de latitud, todos ellos de la circulación en superficie. Además, en altura, en el límite de la tropopausa, encontramos el Chorro Polar (Jet Stream o corriente en chorro)

cga

En primer lugar, hay que señalar que toda la energía necesaria para poner en marcha todo este mecanismo, proviene del sol. La radiación solar incide sobre la superficie terrestre de forma desigual, dado el movimiento de rotación del planeta en torno a un eje inclinado 23,5º respecto al plano de la eclíptica (el que describe la Tierra en su movimiento de traslación alrededor del sol). Ello hace que la superficie absorba energía (es decir, se caliente) en grado muy diverso.

En segundo lugar, hay que tener en cuenta que la temperatura del aire en la troposfera no depende de la absorción directa de radiación solar, para la cual es prácticamente transparente, sino de la que recibe desde la superficie terrestre que, previamente calentada por aquélla, ahora emite radiación de onda larga, más débil, que sí puede ser absorbida por el aire. Esa es la razón por la cual la temperatura del aire desciende con la altitud,a razón de 0’6ºC por cada 100 m. que nos alejamos del “suelo”, o del nivel del mar.

temp-tropos

En tercer lugar, es importante señalar que no se calienta de la misma manera la superficie continental que la oceánica, dado que en esta última, la radiación solar puede penetrar hasta una mayor profundidad y, por lo tanto, tarda más tiempo en coger temperatura; mientras que, como ya hemos visto anteriormente, la superficie continental es opaca a dicha radiación, y se calienta con relativa rapidez. Cuando la radiación desaparece, llega con mayor inclinación o durante menos tiempo, sucede lo contrario, es decir, pierde calor (se enfría) rápidamente la superficie del continente y, por lo tanto, el aire en contacto con ella, mientras que la temperatura se mantiene durante más tiempo sobre el océano. La continentalidad sería la característica climática determinada por la cercanía o lejanía al mar y su influencia sobre la temperaturas.

Por último, el movimiento de rotación terrestre, hace que cualquier fluido que se desplace sobre la superficie del planeta, adquiera una desviación en el sentido de las agujas del reloj en el Hemisferio Norte (contraria en el Sur). Como el diferente calentamiento de la superficie terrestre, según la época del año y el lugar que reciba la radiación solar, generará en el aire diferencias de temperatura y, por lo tanto, de densidad y, en definitiva, de presión, el aire tenderá a moverse de unos lugares a otros, siguiendo la trayectoria antes indicada, buscando el equilibrio del sistema. Dichos desplazamientos de aire se producen entre las Altas y las Bajas presiones, que son los centros de acción que ponen el mecanismo en movimiento, y son los responsables de la circulación o dinámica atmosférica.

En este sentido, debemos comenzar por saber leer un mapa de isobaras, es decir, un mapa del tiempo. Para ello podemos empezar con sencillos modelos como los que aparecen en la página web de la Agencia Estatal de Meteorología, en la que, además, se puede ver una animación con la evolución prevista durante las horas y días siguientes):

Y, para entender mejor todos los componentes de un mapa de isobaras y la función que cumplen, ver este video:

Para interpretar un mapa de presiones en superficie, es decir, un mapa de isobaras, hay que seguir los siguientes pasos:

1) En primer lugar hay que localizar los principales centros de acción (altas y bajas presiones) y se anota la presión de los mismos.  Se distinguirá entre altas y bajas presiones absolutas (1013 mb, presión normal a nivel del mar) o relativas (en relación a las presiones de las zonas circundantes).

2) A continuación, sabiendo que el aire sale desde las Altas presiones  (A) siguiendo trayectorias oblicuas a las líneas isobaras y en el sentido de las agujas del reloj (anticiclónico) y se dirige a las Bajas presiones (B), donde entra en sentido contrario al de las agujas del reloj (ciclónico), determinar los flujos de viento dominantes, que se representan mediante flechitas orientadas en la dirección de éstos.

3) Determinar de forma aproximada la velocidad del viento a partir de las diferencias de presión en una zona.  Dicho de otra manera, la velocidad será mayor cuando las líneas isobaras estén más juntas y menor cuanto más separadas estén.

4) En función de la dirección de los flujos de viento que se pueden observar, establecer los movimientos y la dirección de las masas de aire principales, identificando sus características.

Mapa de presiones en superficie – 1/11/12

Una vez interpretado el mapa de isobaras, centraremos nuestra atención en el territorio del que nos interese conocer el tiempo atmosférico y trataremos de determinarlo a partir de los centros de acción, los flujos de viento y las masas de aire que lo van a afectar durante ese día y los siguientes.  Dichos factores, llamados termodinámicos, interactúan con otros que forman parte de las características físicas del territorio (la altitud y la disposición y orientación del relieve), es decir, los mencionados factores geográficos.  El resultado será la aparición de determinados fenómenos meteorológicos (precipitaciones, viento, sol, nieblas, etc.) en las distintas áreas del territorio objeto de estudio, que se cartografían mediante una serie de símbolos al uso, en el mapa del tiempo previsto para un período determinado, similar al que se muestra a continuación:

3. Los climas españoles.

España se reparte entre dos grandes regiones climáticas: la mediterránea (Península y Baleares) y la subtropical oceánica (Canarias).  A su vez, ambas son de una gran diversidad, puesto que incluyen condiciones climáticas dispares.

Así, en la Península, nos encontramos con tres tipos climáticos, como son el atlántico u oceánico (con ciertos matices mediterráneos en cuanto a la distribución de las lluvias), el mediterráneo (con tres subtipos: típico o costero, semiárido y continentalizado o de interior) y, en las zonas más altas de las grandes cordilleras españolas, el clima frío de montaña.  A su vez, al coincidir en el mismo territorio tipos tan diferentes de clima, se producen variedades de transición entre unos y otros, que incrementan notablemente la diversidad climática peninsular.

Por su parte, en las Islas Canarias, encontramos una variedad del clima subtropical propio de áreas insulares, muy influido por la presencia del mar.

Los factores que explican y determinan la presencia de los distintos climas que se muestran en el mapa, son los siguientes:

– Por lo que se refiere a los factores geográficos, cabe destacar, en primer lugar, la localización de la península en las latitudes medias templadas, que favorece la moderación térmica (excepción hecha de las cumbres montañosas), con temperaturas medias relativamente suaves en todo el territorio. A ello se une la posición de la Península en el extremo suroccidental de Europa, entre el Océano Atlántico y el Mar Mediterráneo, lo que permite que éstos ejerzan su influencia atemperadora en el clima. La disposición oeste-este de buena parte de los relieves montañosos de la Península facilitaría la entrada de vientos húmedos del Atlántico y acentuaría el efecto antes expuesto.
No obstante, a dichos factores, se suman otros que actúan de forma muy diferente, cuando no opuesta. Hay que destacar, en este sentido, la presencia en el interior de la Península del bloque de tierras elevadas que representa la Meseta, que haría bajar las temperaturas en torno a una media de 4ºC. Además, dicho núcleo meseteño, se encuentra rodeado por un cinturón montañoso que, en muchas ocasiones, se encuentra cercano a la costa, lo que detendría la influencia marina en las áreas situadas entre el litoral y las cumbres, e impediría que alcanzase el interior. Todo ello hace que se manifieste, en buena parte de dicho interior peninsular, un matiz de continentalidad muy importante, que es un rasgo climático esencial en dicho territorio.

– En cuanto a los factores termodinámicos, sobre la península influyen decisivamente el Anticiclón Subtropical de las Azores, responsable de la estabilidad meteorológica en verano; el frente polar, cuyos segmentos o frentes, tanto fríos como cálidos, influyen durante la primavera y el otoño provocando cuantiosas precipitaciones; y, por último, las masas de aire frío que descienden del Atlántico Norte (que provocan nevadas en el norte de la península) o desde el Noreste del continente europeo (que dan lugar a un tiempo frío y estable con fuertes heladas), suponen una bajada importante de las temperaturas en invierno.
Es importante también la presencia sobre nuestras latitudes, de un factor termodinámico que actúa en altura, la mencionada corriente en chorro, que influye en la distribución de los centros de acción de bajas y altas presiones sobre la superficie.

Dicho todo ello, la consecuencia serían los diversos tipos de tiempo que se exponen a continuación.

mapa-de-climas-de-espana

3.1. El clima mediterráneo

Se extiende por la mayor parte de España, las islas Baleares y Ceuta y Meilla. Se caracteriza por tener veranos calurosos e inviernos suaves. Las precipitaciones ofrecen valores muy  diversos y se concentran principalmente en las dos estaciones de transición, primavera y otoño, siendo ligeramente más bajas en invierno. No obstante, el rasgo más característico de este clima es la pronunciada sequía estival, que da lugar a una importante aridez durante los meses centrales del verano. La influencia del Anticiclón de las Azores, que se sitúa entonces sobre el Atlántico, en latitudes próximas a la Península, es decisiva en este sentido.
Este hecho, unido a la existencia de grandes y abundantes playas en el litoral mediterráneo y suratlántico, se convierte en uno de los factores clave del gran desarrollo alcanzado por la actividad turística, centrada en el llamado turismo de sol y playa, en España y Portugal.

Por lo que se refiere a la vegetación, es característico el llamado bosque mediterráneo, compuesto por especies de hoja perenne y coriácea, como por ejemplo:

  • Árboles, como encinas, alcornoques y pinos. En las zonas húmedas hay robles.
  • Arbustos, como carrascas, jaras, tomillo, espliego, retama y romero.
  • En las zonas más áridas crecen el palmito y el esparto, plantas que necesitan poco agua para crecer.

Dentro del clima Mediterráneo, se diferencian tres tipos: mediterráneo típico, mediterráneo de interiormediterráneo seco.

  • El clima mediterráneo típico o costero

Es propio de las regiones próximas al mar Mediterráneo, de Extremadura, del oeste de Andalucía, de las islas Baleares y de Ceuta y Melilla. Se caracteriza por temperaturas suaves en invierno y calurosas en verano y por precipitaciones escasas e irregulares y se concentran en primavera y otoño. En el caso de la costa levantina peninsular, los máximos de precipitación suelen darse en los inicios del otoño, en relación con el fenómeno conocido como “gota fría”, y suelen corresponderse con intensos aguaceros que descargan grandes cantidades de lluvia en pocas horas.

clim-sevilla-aeropuerto clim-alicante

  • El clima mediterráneo de interior o con matiz continental

Se extiende por la Meseta, la depresión del Ebro y el noreste de Andalucía. Se caracteriza por tener temperaturas extremas, frías en invierno y calurosas en verano; las precipitaciones son escasas y más frecuentes en primavera y otoño que en otras estaciones, pudiendo presentarse en invierno en forma de nieve. En la Submeseta Norte, los veranos podrían calificarse de frescos o moderadamente cálidos, mientras que en la Submeseta Sur, responderían a la calificación de calurosos dada arriba.

clim-cuenca

  • El clima mediterráneo seco o semiárido

Se extiende por el sureste de Andalucía y la Región de Murcia, hasta alcanzar buena parte de la provincia de Alicante, en la Comunidad Valenciana. Las temperaturas son suaves en invierno y cálidas en verano, aunque la nota dominante de este clima son las escasas precipitaciones que se registran durante todo el año.
También encontramos una variedad de este subtipo climático, con inviernos fríos, en algunas áreas del centro de la Depresión del Ebro.

clim-almeria-aeropuerto

 

3.2. El clima oceánico o atlántico

El clima atlántico u oceánico es propio de Galicia, las zonas costeras del mar Cantábrico y las partes bajas de los Pirineos. Se caracteriza por tener las temperaturas suaves y las precipitaciones abundantes, durante todo el año, aunque en las Rías Gallegas, por la influencia del anticiclón de las Azores, durante el verano éstas se reducen considerablemente.

La vegetación es abundante y frondosa. Está formada por bosques y prados. El bosque típico es el bosque atlántico, constituido por árboles de hoja caduca, como robles, castaños y hayas; abundan también matorral de helechos, brezos y tojos. Los prados son superficies amplias cubiertas de hierba que todo el año están verdes.

clim-ourense clim-sansebastian-aeropuerto

 

3.3. El clima de montaña

El clima de montaña se da en las zonas más altas de las sierras y de los sistemas montañosos. Las temperaturas son muy bajas en invierno y frescas en verano; las precipitaciones son muy abundantes, y en invierno son frecuentes las heladas y las nevadas.

La vegetación cambia con la altura. Se distinguen dos zonas: En las cumbres, donde las temperaturas son más bajas, solo crecen prados y algunos arbustos como el piorno; y en las zonas más bajas, crecen bosques de pinos y abetos y, más abajo, hayas y robles.

clim-navacerrada

3.4. El clima subtropical

El clima subtropical es propio de las islas Canarias. Las temperaturas son suaves todo el año y las precipitaciones escasas. No obstante, podemos encontrar un variado muestrario de matices del clima Subtropical, en función de la orientación y la altitud, que van desde aquellos más secos en las islas más orientales y en las laderas de sotavento y solana, al nivel del mar y en medianías, hasta aquellos que se desarrollan en las islas más occidentales y en las laderas de barlovento y umbría, o en zonas elevadas de las islas.

La vegetación está adaptada a la humedad y la altura de las islas. Se distinguen tres zonas:

  • La zona baja. Crecen plantas que soportan bien las escasas lluvias, como los cardones, las tabaibas, las palmeras y las sabinas.
  • La zona media. En el norte de las islas de mayor altitud predomina la laurisilva, un bosque de laureles y tilos.
  • La zona de cumbres. Crece el pino canario, la retama y la violeta del Teide.

clim-stacruztenerife

Los climodiagramas son la mejor manera de visualizar gráficamente los climas de España. En el siguiente enlace tendrás los datos para elaborarlos, procedentes de las estaciones meteorológicas españolas:

http://www.aemet.es/es/serviciosclimaticos/datosclimatologicos/valoresclimatologicos

Y en este otro, dispones de un generador de climodiagramas en el que deberás introducir los datos anteriores:

http://concurso.cnice.mec.es/cnice2006/material093/007_construir.html

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: